12 en Bogota

«Estás conmigo, o contra de mí», es el recurso que se trae a colación para contrastar las posiciones opuestas de una sola verdad. ¿Acaso, por ende se presupone hay en ello verdad?

Hoy repase el video de youtube del himno los juramentados, y leí un comentario de un Anonymusfulano (Su alias) que alegaba «NO LUCREN CON EL LEGADO DE DON JOAQUIN TRINCADO» y «hay otras versiones de mejor calidad de audio y estan gratis por internet«. Infortunadamente, muchas personas no leen entre líneas, no analizan cuando se les hacen planteamientos y aceptan cada frase, cada insinuación como cierta.

Al respecto, el concepto es claro: estas personas hacen mal uso del legado y además hacen dinero con ello. ¿Quien ha reunido la filarmónica de su ciudad, o un justo grupo de músicos experimentados y organizado un coro para popularizar un himno de los juramentados limpio, digital, moderno y perfectamente audible? Recuperamos esta joya de cassette para que no se perdiera en el olvido!!!. Además, ¿desde cuándo el divulgar un video en youtube le genera ingresos a quien lo coloca? Ah, claro! con Google Adsense, que coloca avisos de publicidad por todo lado. Pero, están estos en el mencionado video?. No. Cuando de especular, y difamar a los demás bajo cualquier anónimo, parece que los amigos-enemigos, tienen herramientas de juicio y de sobra para arremeter con quien les parezca. ¿Están desocupados sus bolsillos acaso, por haber hecho sendos aportes económicos a la EMECU y pueden demostrarlo legalmente con documentos, más que por alegatos y discusiones sin sentido?

Eso es una falsa dicotomía: presentarle al mundo una verdad contrastada con una mentira. Yo tengo la razón y usted está equivocado. ¿Acaso nos preguntamos haciendo uso de la duda razonable, …si realmente tiene la razón? ¿Podría estar equivocado?.

La razón, en realidad se convierte en un aspecto irrelevante cuando de ir contra nuestros enemigos, nuestros antagonistas se trata. Por ello, por más verdad que sea lo que se diga, al incluir el criterio personal, el juicio de valor a la discusión, esta se diluye en la especulación y aversión hacia nuestro opositor.
La dicotomía, pues, entendido filosóficamente, sería la contraposición de verdadero y falso en un sentido de lógica ambivalente. Pero no es dicotómico el hecho que por decir una falsedad, yo presuma tener la razón. Eso es una falsa dicotomía. Si hay dos mentiras contrapuestas, eso no las hace verdades. Eso hace solamente a un orador hábil frente a una audiencia impávida e ignorante.

Casos como ello, son evidentes y contundentes: Por ejemplo, la discusión por la cual la venta de los libros de la escuela sea un lucro de quienes la dirigen. ¿Verdad? No, por la simple y concreta razón de que los libros de Joaquín Trincado no superan las ventas de Umberto Eco, quien verdaderamente sí se lucra de la ventas de sus libros, porque lo hace en masa. El problema, yace en que tras la afirmación no hacemos un análisis económico de lo que cuesta editar e imprimir un libro y ponerlo a la venta, que no es igual a editar e imprimir un millón de ellos y ponerlos a la venta. Aún cuando se ganaran unos cuantos centavos, esto no implica haberle sacado del todo algo de provecho a semejante proceso. Una falsa dicotomía.

¿Hasta cuando los calumniosos dejaran de hacer bulla, distrayendo la atencion de los ingenuos e incautos, quienes mas por descuido dejan de analizar las situaciones, se dejan llevar y se unen a causas sin sentido pisoteando a los demàs, alejandose de la ley humana inclusive,  jurando solemnemente estar haciendo una obra justa y trayendo al mundo la comuna? No es que debamos despertar, sino que debemos hacer despertar nuestro uso de la razon, y eso es tan sencillo, como levantarse en las mañanas…

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