8 en Bogota

Esta, más que ser una frase bonita de cajón, incomprendida y ridicularizada porque aún hoy día resulta un absurdo comprender la verdad que de todas formas y maneras como lo observemos, hermanos somos y que aun cuando nuestra apariencia exterior sea diferente, seguimos siendo hermanos.

No es así, principalmente para aquellas mal denominadas razas, dentro de las cuales se destacan por su alta influencia y caracterización de prepotencia frente a sus otros hermanos. Encontramos encabezando la lista la susodicha raza Aria, seguida de la raza blanca-caucásica o europea. Pese a lo que alguien pueda decirme no excluyo de esto a la raza negra, porque igualmente incurre en el mismo tipo de discriminación de una manera u otra.

¿Cuanta sangre no se ha derramado en nombre de la supremacía de un color de piel, un color de ojos y una apariencia bella ante una menos o nada bella? ¿No sucede que cuando ante nosotros, cuando nuestra apariencia de mestizo, mulato, zambo, indígena, sentimos el menosprecio al estar frente o cerca de un europeo alto, esbelto, rubio de ojos azules?
En algunas partes leí que la belleza es dada por el progreso, a mejor decir el progreso del espíritu. Y en algunos momentos me preguntaba si entonces aquellos europeos rubios y hermosos eran mayormente progresados y espíritus mas elevados, por decirlo de alguna manera. Pero a la luz de la verdad, no son menos ignorantes que quienes poseemos una apariencia “menos bella”, por decirlo así. De hecho, muchos son ampliamente engreídos, materialistas, desconocedores del hermano como su igual, y más bien escasos de amor. Si bien culturalmente educados, conocedores del mundo, hábiles verbalmente, entre otras cosas.

Pero, ahí si la ciencia le ha dado su bofetada a quienes posaban de ser mas que los demás por ser aparentemente más bellos que otros: los avances en la investigación del ADN, el genoma humano y el trabajo de personajes que con mucha ética profesional se han dedicado a ver qué tan diferentes somos, que tan iguales, y cuál es el cuento de las razas, sobre todo aquellas que se alegan superiores por su belleza escasamente exterior. Ellos han llegado a una conclusión no diferente a la que ya conocemos: las razas no existen realmente.

Pero entonces como es que hay blancos, amarillos, negros, indios? La apariencia engaña dice el dicho. Estas investigaciones demuestran que nuestro origen fue uno, y que en el camino nuestros antepasados se han mezclado los unos con los otros generándonos una muy diversa mezcla y compleja de antecedentes con múltiples características de lo que conocemos como razas: entonces, no hay blanco puro, no hay negro puro, no hay mas sino que unos rasgos externos prevalentes, porque en nuestro ADN esta la mezcla de todo lo que nos hace humanos y es tan similar al que se nos hace o más bonito o más feo y resulta ser de lo mismo. Hermanos aunque duela a muchos y por triste que les parezca.

Y tan es así que si nos reducimos al nombre, no habría porque dudar: la raza humana. No se concibe una raza superhumana (como lo hizo creer el miserable genocida Hitler), ni el europeo es mas por venir de Europa y verse más alto y esbelto o menos el indígena por ser pequeño y de piel oscura. Ahora bien, y que tiene que ver esto con el espíritu? Ahí viene el complique en el asunto. Si concebimos un espíritu nada progresado frente a uno más progresado, el más progresado no debiera ser más bello? O, a que belleza nos hace referencia el término?

A esta altura me doy algo de autoestima. Excúsenme, pero al tener un conocimiento ligeramente más alto de mi mismo, me doy cuenta como lo que se embellece más es el espíritu quien se puede representar y manifestar de maneras más sutiles y hermosas, a diferencia de un espíritu burdo que siempre se manifestará de maneras toscas y rudimentarias. La materia, entonces, es parte de lo pesado, en camino de perfeccionamiento del espíritu, por tanto aun es muy burdo, por lo cual aun no puede ser bello y por ende concibo que la belleza que quienes se ven muy hermosos no es tal belleza sino una apariencia mejorada.

La verdad, al ver las imágenes de muchos maestros de luz, uno puede evidenciar que eran tal como nosotros somos, desafortunadamente no existieron cámaras fotografías en aquel entonces para haber entendido que su grado de progreso que los hacía maestros no los hacia superhumanos, sino que les llevaba a entender mas su esencia, su humanidad y ver el concepto de fraternidad como algo real. Si hubieren sido más bellos, considero yo, habrían sido concebidos como más por quienes les rodearan y el objeto de su misión se habría empañado por una apariencia física.

Creo entonces, que sí debo aclarar el hecho de la llegada de Seth y Eva, y de los primeros misioneros quienes causaron las primeras fusiones de la raza primitiva con una raza más avanzada, pero esto es a lo que igualmente se hace mención al origen de la raza humana actual.

Igualmente, debo enfatizar, que esta es la manera como yo, personalmente veo el asunto, y si bien la idea es de generar una polémica sana, un cuestionamiento al tema, que nos favorezca en nuestro proceso de conocimiento de nosotros mismos, y del entendimiento al hecho que en la raza humana, todos los hombres hermanos somos en verdad de verdad.

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