12 en Bogota

Desde hace algún tiempo me he preguntado los destinos hacia los cuales nos dirigimos, ya sea que tengamos que partir del mundo tierra hacia otro lugar del universo a continuar nuestra eterna labor, o bien nos quedemos laborando en este planeta. Uno puede observar a veces con cierta preocupación que algunas cosas que imaginaba vendrían rápidamente, no suceden, como por decir algo, la tan anhelada comuna de amor y ley.

¿Y llega uno a preguntarse, será que llegará? ¿Que está mal, que hace que se retrase? ¿La llegaremos a conocer en esta existencia o en alguna otra?

No obstante, luego de años de estudio y muy moderadas consideraciones de estos puntos, puede uno llegar a una consideración bien critica: La diferencia entre lo que uno espera que sea el resultado del progreso, a la luz de la doctrina y lo que uno ve que es, yace en la mala comprensión de la doctrina del Espiritismo Luz y Verdad. Si, en mi caso en particular puedo decir por palabras propias y a la luz de la experiencia, he entendido mal, porque esperaba un mundo en comuna, como de fabula, sin desigualdad, con justicia, y todos agarrados de la mano como hermanos. Y la experiencia misma me dice, que a la hora de mal interpretarlo, no fui el único.

En realidad, veo que es muy difícil llegar a adiparse la doctrina a tal nivel, y que a nuestro ritmo de progreso este es un hecho que se dará muy paulatinamente, mucho más despacio de lo que jamás imaginé. ¿Pero luego es que es muy difícil entender lo que tan claro explica el Maestro Joaquín Trincado en sus libros? No faltará quien alegue que tiene máxima comprensión y entendimiento de la doctrina, pero inclusive tras dejar esta burda materia, notamos las extremas falencias, la falta de estudio, el nivel de tergiversación y lo mucho que falta estudiar para llegar a entender de qué se trata esto del espíritu y el espiritismo.

Sobran los déspotas y engreídos que sobre utilizan estas palabras porque se comunican con un espíritu, que firma como «María de Nazaret«, pero a duras penas interiorizamos el concepto de hermano, comprendemos la dimensión del término Espíritu, mucho menos dimensionamos la labor del creador y de la función del progreso en los mundos respecto a la creación misma. ¿Y todavía insistimos en que comprendemos la doctrina? ¿Y consideramos que estamos tan listos para la Comuna de Amor y Ley, cuando miro con desdén al vecino o al que me cae mal simplemente porque no somos afines?

¿Cuanto más nos hace falta progresar para formar una unidad que permita que evolucione nuestro sistema económico, político y social?: No podemos asumir que tres «gatos» vamos a cambiar el mundo, eso es simplemente absurdo, porque eso es otra cosa. La comuna de Amor y Ley, así como el progreso mismo del hombre se da en el hombre mismo, en cada uno y todos los hombres del planeta tierra, no en uno que por haber leído y extraído un par de frases bonitas de los libros de Joaquín Trincado Mateo, cuando nuestro espíritu, aun embarrado por capas de amalgama religiosa demuestra su bajo nivel de comprensión de esa doctrina a través de acciones un hombre más parecido a todos los que tanto señala como religiosos, espiritualistas, detractores y hasta negros de hollín.

Es decir, el progreso se da, en todos y cada uno de los hombres del planeta tierra, y quienes permanezcan en él han de dirigirse en conjunto hacia ese objetivo, no uno solo, ni un pequeño grupo; mucho menos creamos que ese pequeño grupo va a liderar entonces a el resto, cuando ni siquiera sabe hacia dónde va. Sin embargo, visto esta, que el progreso es ley, y de esta manera, se da per se. Para ironía de muchos el mundo entero ha cambiado su concepción del  mundo en el cual vive, su concepto de religión está bien diferente, ahora se pregunta más de las cosas y se opone mucho más a lo que les impone el dogma religioso. También visto esta, que ante los atropellos y abusos de la política, de las clases poderosas, este ya se sacude y se levanta en pos de protesta y desacuerdo.

Es así, que, aun sin un solo espiritista de la EME de la CU (EMECU), o simplemente Espiritista Racionalista que haya pasado por las aulas de la escuela o leído los libros de Joaquín Trincado cuyo objetivo hubiere sido «liderar masas», «impulsar el progreso», «fundar Cátedras», «Señalarse dentro de cualquier cargo jerárquico», sin uno solo, el progreso se va a seguir dando, y el hombre en general tendrá que llegar al mismo camino ya señalado por Joaquín Trincado, quizás muchos años después de ahora.

No quiero con esto significar que de nada sirve el estudio del Espiritismo Luz y Verdad, del estudio de los textos de Joaquín Trincado, NO!, lo que no sirve de nada es que quienes en esta labor estamos sigamos realizando un estudio sin significado, que seamos desconocedores de la doctrina y aleguemos conocimiento a conveniencia y actuemos con desconocimiento. Tampoco que sigamos pretendiendo mostrar al mundo el conocimiento de la doctrina, sin entender su magnitud, sin valorar sus contenidos, sin siquiera comprender la extensión de sus enseñanzas. De esta manera, es nuestro deber, hacer un estudio más racional, más profundo, que nos permita tener elementos de valor a la hora de llevar a la comunidad nuestras acciones tanto a nivel individual como colectivo y no incurramos en la desvirtuacion de la doctrina, la tergiversación por el desconocimiento, y actuemos de acuerdo a la magnitud de la doctrina que estudiamos y representamos.


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