15 en Bogota

Las mujeres deben gobernar el mundo y si los hombres son hijos de ellas, debemos ser educados y gobernados desde el vientre. La naturaleza tiene nombre de mujer y nosotros sin querer, ella nos gobierna.  Las flores también tienen nombre de mujer y con sus colores y aromas nos extasían y alegran en el diario vivir.

La naturaleza también es como las mujeres, sabe gobernar y tiene las cosas en su puesto al centímetro, gramo y segundo manteniendo a sus hijos obedeciendo a las leyes universales impuestas por el espíritu universal de la vida.

Las mujeres únicas capaces de tener hijos deben tener el más alto grado de respeto para que destile el amor en la gran comuna de amor y ley, y se acaben los códigos de fantasía ya tratados en el código de amor universal para el séptimo día.

La música también tiene nombre de mujer y se remonta por los confines del universo llevando sus notas de amor a los agobiados y el espíritu que no tiene sexo es el artífice de tan alta sabiduría para ser mujer procurando ser el árbol del bien de la creación. Madres sois universales y las leyes también son universales y por eso podéis gobernar.

Madres, no admitan la designación de hijos legítimos y sí los de hijos naturales por lo que hay que legislar porque todo es natural ante la ley del creador.

Madres, haced lo que hizo María madre de Jesús, enseñar que el enemigo de las madres en la religión desastrosa que nació de la discordia por el poder. María también enseñó que la única ley por la que se puede ser madre, es por obra de varón, ella fue madre natural de sus hijos y no madre de dios.

María supo ser madre como mujer y de esto su grandeza porque supo serlo, «porque no basta ser madre, sino saber serlo y cuando me necesitéis me puedes llamar o evocar.«

JAIME TORRES

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