12 en Bogota

Este es un tema que ha causado polémica en la actualidad, muy discutido pero como muchos temas, minimizado hasta donde se puede, y poco entendido por la mayoría.

Idealmente, deberíamos preguntarnos que es la educación y cual es su propósito. Específicamente, la educación se entiende como un proceso, en el cual se realiza una presentación sistemática de hechos, ideas, habilidades y técnicas con el fin del aprendizaje a un grupo denominado de estudiantes; así mismo se observa como el proceso de socialización que implica en sí mismo (tema el cual se ha degradado a través de la educación virtual o no presencial). A la vez que se procura enseñar, los estudiantes procuran aprender una serie de valores, conocimientos y habilidades o ampliar sus capacidades que le son útiles en su desempeño ante la sociedad: por ello, es un proceso de socialización.

En este sentido, pues, la educación es un proceso progresivo, que va en niveles de entendimiento y estructuración del pensamiento, así como de las habilidades del estudiante. Estos grados de estudio determinan que las entidades encargadas, por un lado asignen profesores (o maestros) para la labor de la enseñanza, y por otro lado que se estructure dicho proceso: por ejemplo, educacion formal y educación no formal o continuada, etc.

Así pues, debemos entender que para aprender unos conceptos estamos inmersos en un proceso educativo, al estudiar los libros de la escuela dejados por el maestro Joaquín Trincado Mateo; la razón por la cual él estructuró, a manera pedagógica los grados de estudio como principiante, simpatizante o adherente. También, el hecho que ser Maestro, incluye la obligación de ser conocedor absoluto, con experiencia y conocimiento pedagógico para impartir y enseñar los conocimientos: es decir un máximo conocedor verdadero de la doctrina del Espiritismo Luz y Verdad. No puede efectivamente un escaso estudiante, o aquel que ha dado un escaso vistazo, pero que asegura saber, proporcionar una educación que proporcione el resultado fehaciente de un desarrollo de dichos valores, conocimientos, capacidades y habilidades.

La educación por ello se constituye como la herramienta fundamental del progreso: la experiencia, la tradición, y otras capacidades, hacen parte del progreso, no obstante sería bueno considerar si lo favorecen.

En conclusión, debemos evaluar nuestra labor como estudiantes y ser conscientes que la lectura, memorización y repetición de los textos no son aprendizaje: el desarrollo y la estructuración mental, de las capacidades (incluso medianimicas), y habilidades son ese propósito. ¿Como llevar a la acción los principios enseñados por la doctrina del Maestro, si no los entendemos? ¿Cómo enseñarlos?

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