20 en Bogota

El espíritu del Creador se ha difundido por todo el universo, porque ese es su fin y no su final, puesto que lo uno está contenido en lo múltiple y lo múltiple está contenido en lo uno. Toda palabra o acción del hombre queda gravada en el éter, ya que este es un juez inapelable para que nada quede oculto y no haya disculpas.

El Creador no dejó ni hizo la muerte, porque esta no existe: existe la ley de transformación para que siga el eterno progreso en cada hombre y en cada cosa. Si existiera la muerte, ya se hubiera acabado el universo y aun «Dios». Dentro de la creación, que es infinita, está demostrada toda la SABIDURÍA del creador y sus hijos los espíritus.

La vida no es corta ni triste, porque esta es continuada, lo triste es existir en la ignorancia cuando a uno le imponen la fe ciega con amenazas de excomunión. La vida es un halito que dirige o maneja el alma del cuerpo como herramienta útil al progreso y la sabiduría en las cortas existencias que se pueden contar por miles o millones.

Los justos y los injustos vivirán por siempre porque todos somos hijos del creador, pero los injustos tendrán que repetir sus lecciones quieran o no, mientras los justos que no son santos tienen sabiduría y comprenden a su hermano, y más pronto demuestran el progreso que es el trabajo que es LEY del creador.

El AMOR es la máxima sabiduría que hay en el universo, porque es LEY del creador y la ley de amor auxiliada por las leyes de afinidad, justicia, compensación e igualdad las cuales dan a cada hombre un aval de reconocimiento humano, con sus tres entidades de Espíritu, alma y cuerpo: es un espiritista trino y no un espiritista ocultista.

La vejez respetable no consiste en tener una larga existencia, ni se mide por el número de años; se mide por su experiencia y sabiduría que haya impreso a sus dirigidos, si para esto vino en esa existencia porque todo lo que hace el hombre tiene que dar cuenta y fe. Pues el hombre en su largo trajinar unas veces viene a ser dirigido y otras a dirigir.

Unos de los axiomas más elevados de sabiduría es saber que es la vida, la demostración de la vida y donde radica. Lo mismo que saber de dónde vengo, en donde estoy y para donde voy. Estas 6 palabras encierran tanta filosofía que el hombre por creyente siempre ha vivido en las tinieblas durante los 6 días de la creación y que en la tierra lleva más de 45 millones de siglos con la módica suma de 50 mil existencias.

 

Jaime Torres

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