8 en Bogota

Una lección que ha de ser entendida como punto fundamental, es el hecho que sin importar cuan ciertos sean los hechos que conozcamos y promulguemos, la manera de relatarlos a un mundo que los desconoce, realmente importa. Esa es la diferencia entre la verdad y la mentira. Con frecuencia se entiende mejor la mentira y se asimila mas fácilmente porque se ajusta con suficiencia a lo que somos capaces de entender. Lo contrario suele suceder con la verdad.

De esta manera, el mundo ha pasado mas de dos milenios en una mentira. Vale la pena analizar la razón por la cual porque desde un principio esta no fue atacada y eliminada de las conciencias de los hombres, antes de que causara el daño que causó a la humanidad. La mentira del cristo, nació como la formula mágica a una necesidad de control y poder político-religioso-social, para un decadente imperio romano que enfrentaba un deterioro de sus estructuras sociales y militares, mientras enfrentaba una nueva ideología religiosa. Una vez nació, la labor de los misioneros no se centro a primera vista en derrumbar esta falacia, sino en otros puntos aparentemente no relacionados. La tierra vio estancado el progreso durante casi un milenio. Allí, necesitamos entender que sucedió y porque no aparecen hechos muy importantes de hombres destacados que dijeran explicitamente que el cristo era una piedra y que todo ello era un juego estratégico para manipular la sociedad a favor de una supremacía representada por la misma casta sacerdotal y militar-política.

Seguramente los hubo. Simplemente debemos entender que no se podía atacar a la bestia de frente primero porque la bestia los eliminaba o eliminaría sin titubear para quitarlos del camino. Por otro lado, sucede lo mismo que aun sucede hoy dia: aun cuando a la gente se le diga la verdad, les gusta saber mejor la idea fantástica y mágica, que la realidad desnuda. El cristo es una idea practica y que les llena el vacío que deja la ignorancia de si mismos, y resulta muy desagradable tener que estudiarse a si mismos y trabajar en ello muy duro durante muchas vidas para endenderlo, así que es mejor asumir al cristo redentor que nos salva y nos lleva a un cielo donde descansaremos y tocaremos arpas por siempre, en una sola existencia.

La verdad entonces no resulta digerible, se vuelve ilógica y absurda para quienes están muy cómodos en la mentira. Esto no implica que la mentira deba predominar: simplemente, la verdad ha de ser administrada y entregada a la humanidad a sorbos, en pocas cantidades a medida que esta fuera capaz de asimilarla, como se le enseña a un niño. Mientras crece se le van dando las pautas que puede asimilar y aprender. Al darsele todo de un solo trago, el niño no lo comprende o lo tergiversa.

Desde la primer decada del siglo XX, el Maestro Joaquin Trincado, a las puertas del juicio de mayorias y habiendo declarado al hombre mayor de edad, mostro al hombre la verdad derrumbando la falacia del dragon cristo, enseñando la ley que es la misma para la tierra como para el universo entero. ¿Que sucedió? En un inicio, enloquecido el hombre en negación, se sumergió en la guerra y con sevicia pretendió aniquilarse a si mismo, viendo la tierra el impacto de dos gerras mundiales, lo cual al mismo tiempo implicó un avance no visto antes: un impulso tecnológico sin igual. Sin embargo un decremento en el avance moral y filosofico, el hombre se olvido de si mismo y se sumergio en el avance de la materia.

Llegó el siglo XXI, y el hombre aun no lo entiende, lo ignora y aun acoge esa vieja manta del engaño religioso, pero a pasos lentos ha ido viendo que debe desprenderse de esa manta para poder verse a si mismo y crecer. Lo último que necesita por ende es que sin estar preparado le muestren de frente el horror de su infantil aberración en la que ha vivido durante milenios. El hombre necesita ir creciendo para entenderlo, en la tierra o donde le corresponda, pero necesita el camino labrado con las señales, las pautas que desde tiempos inmemoriales han ido trabajando aquellos maestros para que cuando este lo entienda recoja sus pasos y de el salto en el progreso que le hace falta. Este camino lo dicta el espiritismo, que presentado asi no mas, significa para el menos preparado, brujeria, santeria y adivinacion, o charla con los muertos.

De esta manera, debemos entender que decir la verdad no es suficiente. Hay que saber decirla y para saber decirla debemos ver a quien la decimos; pero para ello necesitamos conocerle, y ¿como conocer al vecino, antes de conocernos a nosotros mismos?

Este sitio web utiliza cookies y solicita sus datos personales para mejorar su experiencia de navegación.